La importancia de un test A/B en tu newsletter

Posted by on 30/enero/2014 in Artículos destacados

La importancia de un test A/B en tu newsletter

Cuando inviertes tiempo, esfuerzo y dinero en una newsletter, tienes que cuidar hasta el más mínimo detalle para rentabilizarlo al máximo. Y es que en el email marketing, el detalle más insignificante puede significar la diferencia entre hacer una venta, o no hacerla.

Una de las herramientas que más te pueden ayudar en esto son los tests A/B. Vamos a ver en qué consisten y dónde aplicarlos en tu boletín.

 

Qué es un test A/B

El nombre es lo suficientemente elocuente. Un test A/B es simplemente un test en el que pruebas dos cosas, dos variantes de algo, para comprobar la acogida o la efectividad de dichas variantes. Y la que funcione mejor, es la que te quedas. Así de sencillo.

Concretando un poco más, y centrados en el email marketing y los boletines, en un test A/B lo que haces es separar una pequeña parte de tu lista de suscriptores para enviarles una versión del boletín, y otra pequeña parte para enviarles una segunda versión. ¿Qué hay de diferente en esas versiones? Pues lo que te de la gana, lo que sea con lo que estés experimentando, y es que cualquier parte, cualquier detalle, insisto, afecta al resultado. Veremos enseguida algunos de esos lugares donde hacer pruebas.

En cualquier caso, la clave es una correcta lectura de los resultados. Básicamente, estos dos:

  • La tasa de apertura (Open Rate): ¿Cuál de las dos versiones obtuvo una mayor tasa de apertura? ¿Por qué?
  • La tasa de clics (Click Rate): ¿En cuál de las dos versiones se hicieron más clics? ¿Por qué?

Test A/BLa respuesta a estas preguntas te marcará el camino a seguir. No sólo para escoger una de las dos versiones para enviarle al resto de los suscriptores, sino como aprendizaje del funcionamiento de los mismos.

Y es que para conectar con los clientes a través de la newsletter tienes que conocerlos. Saber cómo piensan, cómo reaccionan, cómo se les puede llamar la atención.

 

Test A/B en una newsletter: ¿qué podemos probar?

Muchas cosas, y dependiendo de lo que pruebes, tendrás que fijarte más en un parámetro que en otro.El ideal, por supuesto, es tener el máximo de aperturas y de clics, claro. Pero el camino se hace paso a paso.

Si lo que quieres mejorar es la tasa de apertura, debes fijarte en los siguientes puntos:

  • Remitente: ¿Quién envía tu newsletter? ¿Conocen ese nombre los suscriptores? ¿Es el adecuado? Piensa que en todas las bandejas de entrada, lo primero que verán, será el remitente. ¿Compañía? ¿Persona? ¿Esa persona?
  • Asunto: Esto es importantísimo. El Asunto es la llamada de atención, es el silbido para que abran el correo, y si no es bueno, el correo con nuestro precioso boletín acabará en la basura. Por lo tanto, aquí un test A/B es indispensable. El que ofrezca mayor tasa de apertura… ¡adelante!
  • Día y hora: Hay mil teorías explicando cual es el mejor día de la semana para enviar newsletter, y cuál es la mejor hora. También en este blog hemos hablado de ello (si bien hay que volver a hacerlo). Pero lo cierto es que cada negocio, cada país, cada nicho, tiene unas características propias. Y lo que es cierto en un sitio no tiene por qué serlo en otro. Así que partiendo de la zona de seguridad (martes a jueves) ve haciendo pruebas basándote en los horarios y costumbres que le intuyes a tus suscriptores. Envía uno a las 12:00 y otro a las 18:00, o a las 16:00. Envía uno el martes y otro el miércoles. Etc. Ve repitiendo los tests, estudia los mejores y los peores resultados de apertura, y hazte una idea de cuándo hay más suscriptores leyendo, y cuándo son más receptivos.
test A/B

¡Vamos a hacer experimentos!

En cuanto a mejorar la tasa de clics, la lectura aquí siempre es más compleja. Puede haber 3 cosas que inciten a alguien a abrir tu boletín (remitente, asunto, y momento oportuno), pero hay mil factores que pueden incidir en la ratio de clics. Porque, ¿qué impulsa a alguien a hacer clic?

Aquí algunas pocas ideas:

  • Diseño: hay diseños que venden y diseños que matan. Hay diseños que atraen la mirada y diseños que la repelen. El diseño general de la newsletter es fundamental, y puede que desees probar alguna variante.
  • Texto: lo que digas también es importante. Y cómo lo digas. Incluso en qué tipografía lo digas. ¿De qué va tu boletín? ¿Cómo te diriges a los lectores? ¿Les gusta así o sería mejor de otra manera? ¿Sabes llevarles a hacer clic y visitar la página? ¿Ven claramente el enlace? ¿El botón es lo suficientemente llamativo? ¿Demasiado agresivo? ¿Demasiado poco? ¿La frase-gancho es adecuada? Como ves, hay donde probar.
  • Día y hora: de nuevo, aquí los tenemos, pero también afectan a la tasa de clics. Hay sectores que son mejor recibidos a las 12 de la mañana, y otros que lo son por las tardes. Hay nichos de suscriptores más receptivos los martes, y hay nichos más receptivos los sábados. ¡Es tan particular! Así que prueba, prueba.

 

En realidad, el límite de los test A/B es tu imaginación y tu nivel de perfeccionismo. Porque si cada nicho es un mundo… cada boletín es otro. ¡Haz que el tuyo sea lo más efectivo posible!