Crea un plan de contenidos para tu newsletter

Posted by on 16/octubre/2013 in Artículos destacados

Crea un plan de contenidos para tu newsletter

Si ya tienes una newsletter, o planeas incorporarla a tu web en breve, tendrás que decidir cómo ha de ser ese boletín, qué vas a transmitir con él, y cuáles son tus objetivos. Estarás hablándole directamente a tus clientes, o potenciales clientes, y por lo tanto no puedes saltar al ruedo sin un plan, explicando lo primero que se te ocurra y esperando a que los resultados lleguen como por arte de magia.

Por lo tanto, es preciso elaborar un plan de contenidos para tu newsletter. Es la mejor manera de sacarle a esta excelente herramienta el máximo partido posible. Veamos cómo hacerlo.

La primera fase: el análisis

plan de contenidos para newsletter

No es necesario volverse loco con estudios completos de mercado, pero tampoco puedes tirarte a ciegas

Cualquier tarea pensada para el medio y largo plazo necesita un análisis. Sin él, te lanzas a ciegas, algo poco recomendable cuando te juegas el éxito de tu negocio. Por lo tanto, la primera fase es sentarse a analizar varios aspectos:

  • ¿Quiénes sois y a qué se dedica tu empresa? – Ya sé que tú lo sabes, pero además hay que poder ponerlo por escrito de una manera breve y sencilla. Ese es el “producto” que realmente vas a promocionar con la newsletter.
  • ¿Quién es, o ha de ser tu público? – ¿Qué buscan exactamente? ¿Qué perfil tienen? ¿Se mueven en redes? ¿Estarán interesados en artículos especializados y de calidad? ¿O básicamente quieren ver catálogos de productos? ¿O quizá ambas cosas? ¿Cuáles son sus inquietudes? ¿Qué puede ofrecerles tu boletín, cómo les ayudará o les incitará?
  • ¿Qué está haciendo tu competencia? ­­– No es que tengas que copiarles, y nunca obtendrás toda la información que necesitarías, pero es muy útil observar a tus competidores. ¿Utilizan newsletter? ¿Cómo la enfocan? ¿Se percibe movimiento de alguna manera? (investigar sus redes sociales puede ser muy ilustrativo, si las tienen).

Según el perfil de tu negocio, de tu público, y de tu competencia, te convendrá más un tipo de boletín u otro. A lo mejor querrás andar caminos ya explorados, o quizá probar con algo diferente. Pero en cualquier caso, debe ser una decisión meditada, que nazca de un buen conocimiento del entorno de tu negocio. De ahí la importancia del análisis.

La segunda fase: diseñar el plan

plan de contenidos para newsletter

Empieza a pensar YA en lo que vas a ofrecerles, y cómo vas a hacerlo

Ok, ya tienes hecho el estudio, conoces (o crees conocer) a tus potenciales suscriptores/clientes y su entorno. Ahora es el momento de empezar a plantear la estrategia que seguirás.

Lo primero de todo es marcarte unos objetivos. ¿Qué quieres conseguir con esta newsletter? ¿Aumentar ventas? ¿Fidelizar a tus clientes? ¿Reforzar tus redes sociales? ¿Mejorar tu conocimiento sobre ellos, quizá con encuestas? Sea cual sea tu objetivo, es en función de éste que deberás diseñar el plan de contenidos.

En cuanto al plan en sí mismo, hay varias cosas que debes plantearte.

Para empezar, tendrás que hablar con los suscriptores. Aún en el caso de un boletín de cupones, no puedes simplemente enviarles un boletín desnudo con un montón de productos y ninguna palabra. Tienes que saludarles, recordarles que te importan mucho, y explicarles lo que hay en el boletín. No es necesario un tocho, basta un texto breve, pero esa “nota del editor” es importante para conectar con los lectores. Por lo tanto, ¿qué les vas a decir? ¿Cómo te dirigirás a ellos?

Luego piensa en el contenido.

Si vas a utilizar la newsletter para suministrar poca información y muchos productos (ofertas, productos de temporada, cupones de descuento…) planifica cuanto puedas lo que vas a ofrecerles y por qué. Por un lado, tendrás que explicarlo en la “nota del editor”. Y por otro, tiene que ser lo suficientemente atractivo para que a alguien le interese a golpe de vista. En este sentido, el diseño de las imágenes es importantísimo.

Si, en cambio, será un boletín informativo, con artículos e información interesante para el usuario, tendrás que plantearte qué contenidos escribir. Haz una lista. Una lluvia de ideas. Piensa en los temas que les interesarán, sus dudas habituales, lo que te vaya a mostrar como un experto, que haga que cuando necesiten de lo que tú ofreces, piensen en ti antes que en otro.

Finalmente, y en función de tu presupuesto, y de tu seguridad en el plan, márcate unos plazos de revisión. Tres meses de envíos es lo mínimo para empezar a recibir señales. Seis meses, un periodo óptimo para comprobar resultados. Y ten presente que los boletines de cupones y venta directa tendrán reacciones más rápidas y claras ante una bolsa suficiente de suscriptores. En cualquier caso, puedes revisar de manera mensual los parámetros principales: ratio de apertura, tasa de clics, tráfico que se ha dirigido a tu web. Pero conforme lleves ya unos meses de envío, tendrás que pasar a la fase de medición.

La tercera fase: medición y valoración

Plan de contenidos para newsletter

Estudia las métricas: apertura, clics, tráfico, ventas… todo esto te dice algo sobre tu newsletter

Tuviste una idea, diseñaste un plan, y lo pusiste en práctica. Suponer que te ha salido perfecto a la primera puede ser un error carísimo, así que tienes que comprobar si la cosa marcha.

Coge todas las métricas y analízalas. ¿Cómo evoluciona el boletín? ¿Qué números rindieron más, y cuales rindieron menos? ¿Consigues nuevos suscriptores? ¿Se te dan de baja? ¿A qué ritmo? ¿Qué feedback hay? ¿Te diriges a los objetivos que te marcaste al principio? ¿Vas en dirección contraria? ¿Resulta irrelevante?

Si tus suscriptores crecen, percibes un aumento en la actividad, y tus objetivos se cumplen, enhorabuena, vas por el buen camino. Toca reforzar la estrategia y planificar a más meses vista, no sea que pierdas comba. El trabajo no está hecho, se está haciendo constantemente.

Si la cosa no va bien (no aumentas los suscriptores, no obtienes reacciones de los suscriptores, la tasa de clics es pobre para lo que esperabas, o sencillamente estás lejos de tus objetivos sin visos de mejorar), entonces toca revisar el plan. ¿Qué está fallando? ¿Cuál es el problema? ¿Qué reacciones debes corregir? ¿Cómo puedes hacerlo? ¿Qué retoques necesita tu plan de contenidos? ¿O quizá debes probar con algo radicalmente nuevo?

No debes precipitarte en cambiar las cosas: a veces hay que darles mayor tiempo de maduración, y no vale la pena arriesgar un crecimiento lento por una incógnita que podría reventarlo todo. En otras ocasiones, sin embargo, ocurre lo contrario: que por no arriesgar perdemos tiempo y dinero. Por tanto, ni te precipites, ni te obceques con no cambiar. Utiliza tu olfato y dale a tus contenidos las pinceladas que necesiten.

Todo ese esfuerzo, tus suscriptores, y tu empresa, te lo agradecerán.